domingo, 15 de junio de 2008

ESTO REALMENTE NO TIENE NOMBRE


Hoy siendo las 16.35 horas mandé la siguiente carta al Diario El Día, si no es publicada ratificará el poder del señor contra el cuál denuncio. Mis raíces me hacen no quedarme callada y lo hago en honor a quienes en mi familia luchaban contra esto mismo, mi papá, Don Gilberto Plaza y de mi tío recién fallecido, Esmeraldo Tapia. No al atropello, no a la opresión!!!



ESTO REALMENTE NO TIENE NOMBRE

El día 4 de junio sufrí una reacción alérgica que me mantuvo dos días sin ver nada, puesto que se me inflamó el ojo izquierdo completamente y no me podía valer por mi misma, fui al Servicio de urgencias y al médico al día siguiente naturalmente y presente una licencia a mi trabajo, que era en COVALCO de la Sociedad Anónima La Elegante S. A., en donde me desempeñaba como Asistente Judicial. A mi regreso me encuentro con la información de que dejaría de trabajar a finales de mes, por motivo de mi salud puesto que soy diabética, no me renovarían contrato. Frente a la injusticia tremenda de haber sido discriminada, presente mi renuncia y me dirigí a la Inspección del Trabajo a asesorarme y hacer las denuncias respectivas, que no fueron cursadas porque había renunciado, cosa que los trabajadores no saben, falta información sobre eso y no pude denunciar otras irregularidades como que en los procesos de selección y contratación están aplicando para acceder al trabajo test de embarazo, así como también para el día del paro de la locomoción colectiva, sin ningún ánimo de humandidad, su gerente nos obligó a estar hasta las 21.00 hrs., siendo que nuestra jornada era hasta las 19.00 hrs. a sabiendas que muchas de mis compañeras son madres y que existían dificultades para trasladarnos a nuestros hogares.
No puedo dejar pasar la falta de humanidad y de respeto del Gerente de dicha empresa sobre sus trabajadores, no me imaginé nunca que viese la explotación de trabajadores en nuestros días, que se hace abiertamente y sin ninguna fiscalización, es decir la opresión del fuerte por el débil, realmente esto no tiene nombre y me apena la situación de mis compañeros que viven en el temor, que incluso no toman agua en sus lugares de trabajo, porque a este señor le molesta. Juzguen por ustedes mismo, la avaricia y el poder hace de algunos una persona desalmada y sin criterio alguno. Las autoridades deberían hacer algo por estas personas que trabajan en esas condiciones, ya que continúan ahí y no denuncian por la necesidad de mantener a sus familias.

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