
1. LA FELICIDAD COMO PROYECTO
“Tuve un paciente muy joven al que habían traído sus padres a mi consulta porque no quería hacer nada, ni estudiar ni trabajar. Le pregunté 'qué te pasa' y me respondió que no le pasaba nada, que lo único que quería era ser feliz. Su respuesta es la inmadurez entronizada, porque la felicidad no es a priori sino a posteriori, es el resultado de un proceso existencial que exige orden, constancia, voluntad y motivación; es lo que he hecho yo con mi vida”, explica.
La felicidad absoluta no existe; lo que debe plantearse como meta es una felicidad razonable, que no es otra cosa que un estado de ánimo positivo tras haber alcanzado una buena relación entre lo que yo he deseado y lo que yo conseguí. Para esto se requiere tener una personalidad equilibrada, cierta madurez y un proyecto de vida realista con tres grandes notas dentro: amor, trabajo y cultura bien entendida. Se requiere una inteligencia instrumental, que es aquella que minimiza los fracasos y valora cualquier logro por pequeño que parezca.
2. SENTIDO DEL HUMOR
Saber reírse de sí mismo y tomarse las cosas con sentido del humor son, a juicio de Enrique Rojas, patrimonios de las personas con una buena salud mental y un componente clave de la actitud positiva.
“La amargura, el humor irónico y renegrido son rasgos de la personalidad pesimista que ve y se detiene más en lo negativo que en lo positivo, en lo malo que en lo bueno. El sentido del humor es la salsa que adereza, en el día a día, las adversidades y reveses”, escribe el autor.
3. CONOCERSE A SÍ MISMO
Esto implica dos cosas: conocer las aptitudes y saber las limitaciones. Una y otra envuelven a una persona. Ambas son indispensables para un equilibrio sicológico. Se trata de un proceso complejo, alegre y doloroso, de pulir, quitar, añadir, mejorar y afinar aspectos de cada uno para redondear la personalidad y la vida. “Una personalidad madura es un gran antídoto contra la depresión”.
- Sin embargo, hoy se habla de que cada vez que se alarga más la adolescencia: los hombres jóvenes, por ejemplo, se niegan a madurar.
- Se ha descrito el síndrome del pánico al compromiso. Un hombre de 30 años tiene novia, y cuando ella le pregunta cuándo se casan entonces él se enferma, le da colitis, depresión y quiere irse del país; no tiene miedo sino pánico a comprometerse en un proyecto de a dos. Es que para estar bien con alguien hace falta estar bien con uno mismo, y para eso hay que conocerse”.
4. LENGUAJE INTERIOR POSITIVO
“Veo muchos enfermos todos los días y, aunque cada caso es particular, observo que la mujer en general es muy sensible a las frustraciones sentimentales y el hombre a los fracasos profesionales y económicos. A una chica que el pololo abandona y se pasa los días pensando en él, le digo: 'venga, me has contado que el hombre no te convenía, entonces repítete esta serie de frases: la relación no tenía futuro, soy más feliz ahora que cuando estaba con él'. Desde que nace la sicología cognitiva sabemos que cada uno tiene especies de monólogos interiores privados que acompañan los pensamientos y las acciones. Es necesario aprender a mandarse uno a sí mismo mensajes positivos que nos empujan a lo mejor. La tenista Aranxta Sánchez, por ejemplo, lo hacía cada vez que perdía una pelota: 'vamos, la próxima sí, que yo puedo'. Yo recomiendo fabricar las propias misivas, de acuerdo a la realidad que cada uno vive”.
5. FORTALECER LA VOLUNTAD
“Una persona con voluntad llega más lejos que una persona inteligente. Hoy se ha producido una generación de gente educada, pero sin voluntad. Antes uno llegaba del colegio a su casa y se ponía a estudiar. En la actualidad los chicos antes de abrir un libro deben apagar la tele, el celular, el play station y el computador, y en esta travesía muchos se quedan pegados. Se han multiplicado los medios que impiden el estudio y si estos niños no son enseñados a fortalecer su voluntad por sus primeros educadores, que son sus padres, ¿qué va a ser de ellos? Es bueno establecer en casa una tabla de ejercicios de voluntad empezando con cosas pequeñas; por ejemplo, dejar la ropa en su sitio. La voluntad es la capacidad para hacer algo valioso pero que de entrada cuesta y se hace difícil. Es hacer algo positivo para uno mismo, pero sabiendo que los resultados no serán inmediatos sino mediatos. Lo que se fomenta ahora es la inmediatez, el éxito rápido, aparecer en un reality de televisión, ganar dinero y hacerse famoso en el corto plazo”.
6. SUPERAR LAS CRISIS
Los estadounidenses hablan de los “life events”, hechos de la vida. Muchas depresiones tienen hoy su origen en reacciones a acontecimientos adversos. Saber superar las crisis es, por lo tanto, un imperativo. “En el avión me topé con una modelo famosa en España de cuya madre soy muy amigo. Nos pusimos a conversar y le pregunté cómo estaba. Me respondió que fatal, que su vida era pasar hambre y pesarse a cada rato, que vomitaba varias veces a la semana. Y ella me dijo '¿tú crees que esto es vida?', y resulta que no existe asignatura más importante que la vida misma, lo que hacemos, a lo que nos dedicamos. Los ídolos de hoy son los futbolistas y las modelos y no son ejemplos de identidad sanos, con garra, gente coherente, positiva, culta. Resulta que no hay mejor forma de aprender en la vida que de los errores, de la adversidad, enfrentando las crisis”.
7. VIVIR EL PRESENTE
“Una persona sana es aquella que vive instalada en el presente; tiene asumido y superado el pasado con todo lo que eso significa, y vive empapada y abierta hacia el porvenir. Hay quienes viven atrapados en los recuerdos negativos del pasado y no han podido sanar sus heridas y traumas, o bien, viven hacia delante, pensando en lo próximo que van a hacer en lugar de lo que están haciendo ahora. Es un arte estar en el aquí”.
8. APOYO DE FAMILIA Y AMIGOS
Necesitamos la ayuda y comprensión de los demás. Quien no tiene claro eso no sabe vivir y mucho menos podrá aprender a amar, señala Enrique Rojas. La familia es el recinto privado donde se aprende a amar y donde mejor se siente uno comprendido. “Cada uno es como un boomerang: lo que se siembra en nosotros, eso es lo que se recoge. Si se siembra afectividad, confianza, perdón… eso mismo se recoge. La amistad es donación, confidencia y complementariedad”.
9. ACUDIR AL SIQUIATRA SI ES NECESARIO
En ciudades como Nueva York, Londres y Madrid el siquiatra se ha convertido en el médico de cabecera. Los varones chilenos todavía no se atreven a admitir que tienen depresión, porque piensan que es sinónimo de debilidad. Yo defino la siquiatría como una rama de la amistad pues conoces la vida ajena de manera muy profunda. El siquiatra es el médico más humano que existe, aquel que debe ser especialista en humanidad”, señala Enrique Rojas.
- ¿No cree que en general se está abusando de la fármaco-terapia?
- En algunos países hay un exceso de pastillo-terapia y está mal, porque la mayoría de las depresiones son reactivas y en esos casos funciona mejor la sicoterapia que los medicamentos, o una combinación de ambos. La sicoterapia requiere de paciencia, arte y dedicación, porque es la mejor manera de intentar cambiar a alguien sicológicamente ofreciéndole otras vías alternativas existenciales.
10. SENTIDO DE VIDA
“Lo dejé para el final, pero es el más importante de todos. Sentido significa tres cosas: dirección (hacia dónde vamos, de dónde venimos); contenido (los grandes temas: amor, trabajo, amistad, cultura) y estructura, es decir, que existan dentro de nosotros el menor número de contradicciones internas, que seamos coherentes, que exista armonía entre lo que pienso y lo que hago. En nuestra sociedad está fallando el amor y hoy se le llama amor a cualquier cosa. Entonces aparecen los siquiatras, los gurúes, la new age que es una religión a la carta donde se mezclan aspectos de distintas religiones. Buscar la trascendencia es buscar a Dios, y Dios es amor”.
- ¿Qué le aconseja, por último, a la mujer que es tan proclive a frustrarse y deprimirse por problemas sentimentales?
- Uno de los factores más claros de la madurez es la independencia en el mejor sentido de la palabra. Les digo entonces que busquen un terreno privado propio, un cajón donde guardar sus cosas y que ahí no entre nadie. Que ojalá les afecten lo mínimo las cosas exteriores, que dependan más de sí mismas, que trabajen su proyecto de vida que es zigzagueante, pero fascinante. Que sepan perdonarse los errores, porque la mejor de la vidas está llena de heridas.
“Tuve un paciente muy joven al que habían traído sus padres a mi consulta porque no quería hacer nada, ni estudiar ni trabajar. Le pregunté 'qué te pasa' y me respondió que no le pasaba nada, que lo único que quería era ser feliz. Su respuesta es la inmadurez entronizada, porque la felicidad no es a priori sino a posteriori, es el resultado de un proceso existencial que exige orden, constancia, voluntad y motivación; es lo que he hecho yo con mi vida”, explica.
La felicidad absoluta no existe; lo que debe plantearse como meta es una felicidad razonable, que no es otra cosa que un estado de ánimo positivo tras haber alcanzado una buena relación entre lo que yo he deseado y lo que yo conseguí. Para esto se requiere tener una personalidad equilibrada, cierta madurez y un proyecto de vida realista con tres grandes notas dentro: amor, trabajo y cultura bien entendida. Se requiere una inteligencia instrumental, que es aquella que minimiza los fracasos y valora cualquier logro por pequeño que parezca.
2. SENTIDO DEL HUMOR
Saber reírse de sí mismo y tomarse las cosas con sentido del humor son, a juicio de Enrique Rojas, patrimonios de las personas con una buena salud mental y un componente clave de la actitud positiva.
“La amargura, el humor irónico y renegrido son rasgos de la personalidad pesimista que ve y se detiene más en lo negativo que en lo positivo, en lo malo que en lo bueno. El sentido del humor es la salsa que adereza, en el día a día, las adversidades y reveses”, escribe el autor.
3. CONOCERSE A SÍ MISMO
Esto implica dos cosas: conocer las aptitudes y saber las limitaciones. Una y otra envuelven a una persona. Ambas son indispensables para un equilibrio sicológico. Se trata de un proceso complejo, alegre y doloroso, de pulir, quitar, añadir, mejorar y afinar aspectos de cada uno para redondear la personalidad y la vida. “Una personalidad madura es un gran antídoto contra la depresión”.
- Sin embargo, hoy se habla de que cada vez que se alarga más la adolescencia: los hombres jóvenes, por ejemplo, se niegan a madurar.
- Se ha descrito el síndrome del pánico al compromiso. Un hombre de 30 años tiene novia, y cuando ella le pregunta cuándo se casan entonces él se enferma, le da colitis, depresión y quiere irse del país; no tiene miedo sino pánico a comprometerse en un proyecto de a dos. Es que para estar bien con alguien hace falta estar bien con uno mismo, y para eso hay que conocerse”.
4. LENGUAJE INTERIOR POSITIVO
“Veo muchos enfermos todos los días y, aunque cada caso es particular, observo que la mujer en general es muy sensible a las frustraciones sentimentales y el hombre a los fracasos profesionales y económicos. A una chica que el pololo abandona y se pasa los días pensando en él, le digo: 'venga, me has contado que el hombre no te convenía, entonces repítete esta serie de frases: la relación no tenía futuro, soy más feliz ahora que cuando estaba con él'. Desde que nace la sicología cognitiva sabemos que cada uno tiene especies de monólogos interiores privados que acompañan los pensamientos y las acciones. Es necesario aprender a mandarse uno a sí mismo mensajes positivos que nos empujan a lo mejor. La tenista Aranxta Sánchez, por ejemplo, lo hacía cada vez que perdía una pelota: 'vamos, la próxima sí, que yo puedo'. Yo recomiendo fabricar las propias misivas, de acuerdo a la realidad que cada uno vive”.
5. FORTALECER LA VOLUNTAD
“Una persona con voluntad llega más lejos que una persona inteligente. Hoy se ha producido una generación de gente educada, pero sin voluntad. Antes uno llegaba del colegio a su casa y se ponía a estudiar. En la actualidad los chicos antes de abrir un libro deben apagar la tele, el celular, el play station y el computador, y en esta travesía muchos se quedan pegados. Se han multiplicado los medios que impiden el estudio y si estos niños no son enseñados a fortalecer su voluntad por sus primeros educadores, que son sus padres, ¿qué va a ser de ellos? Es bueno establecer en casa una tabla de ejercicios de voluntad empezando con cosas pequeñas; por ejemplo, dejar la ropa en su sitio. La voluntad es la capacidad para hacer algo valioso pero que de entrada cuesta y se hace difícil. Es hacer algo positivo para uno mismo, pero sabiendo que los resultados no serán inmediatos sino mediatos. Lo que se fomenta ahora es la inmediatez, el éxito rápido, aparecer en un reality de televisión, ganar dinero y hacerse famoso en el corto plazo”.
6. SUPERAR LAS CRISIS
Los estadounidenses hablan de los “life events”, hechos de la vida. Muchas depresiones tienen hoy su origen en reacciones a acontecimientos adversos. Saber superar las crisis es, por lo tanto, un imperativo. “En el avión me topé con una modelo famosa en España de cuya madre soy muy amigo. Nos pusimos a conversar y le pregunté cómo estaba. Me respondió que fatal, que su vida era pasar hambre y pesarse a cada rato, que vomitaba varias veces a la semana. Y ella me dijo '¿tú crees que esto es vida?', y resulta que no existe asignatura más importante que la vida misma, lo que hacemos, a lo que nos dedicamos. Los ídolos de hoy son los futbolistas y las modelos y no son ejemplos de identidad sanos, con garra, gente coherente, positiva, culta. Resulta que no hay mejor forma de aprender en la vida que de los errores, de la adversidad, enfrentando las crisis”.
7. VIVIR EL PRESENTE
“Una persona sana es aquella que vive instalada en el presente; tiene asumido y superado el pasado con todo lo que eso significa, y vive empapada y abierta hacia el porvenir. Hay quienes viven atrapados en los recuerdos negativos del pasado y no han podido sanar sus heridas y traumas, o bien, viven hacia delante, pensando en lo próximo que van a hacer en lugar de lo que están haciendo ahora. Es un arte estar en el aquí”.
8. APOYO DE FAMILIA Y AMIGOS
Necesitamos la ayuda y comprensión de los demás. Quien no tiene claro eso no sabe vivir y mucho menos podrá aprender a amar, señala Enrique Rojas. La familia es el recinto privado donde se aprende a amar y donde mejor se siente uno comprendido. “Cada uno es como un boomerang: lo que se siembra en nosotros, eso es lo que se recoge. Si se siembra afectividad, confianza, perdón… eso mismo se recoge. La amistad es donación, confidencia y complementariedad”.
9. ACUDIR AL SIQUIATRA SI ES NECESARIO
En ciudades como Nueva York, Londres y Madrid el siquiatra se ha convertido en el médico de cabecera. Los varones chilenos todavía no se atreven a admitir que tienen depresión, porque piensan que es sinónimo de debilidad. Yo defino la siquiatría como una rama de la amistad pues conoces la vida ajena de manera muy profunda. El siquiatra es el médico más humano que existe, aquel que debe ser especialista en humanidad”, señala Enrique Rojas.
- ¿No cree que en general se está abusando de la fármaco-terapia?
- En algunos países hay un exceso de pastillo-terapia y está mal, porque la mayoría de las depresiones son reactivas y en esos casos funciona mejor la sicoterapia que los medicamentos, o una combinación de ambos. La sicoterapia requiere de paciencia, arte y dedicación, porque es la mejor manera de intentar cambiar a alguien sicológicamente ofreciéndole otras vías alternativas existenciales.
10. SENTIDO DE VIDA
“Lo dejé para el final, pero es el más importante de todos. Sentido significa tres cosas: dirección (hacia dónde vamos, de dónde venimos); contenido (los grandes temas: amor, trabajo, amistad, cultura) y estructura, es decir, que existan dentro de nosotros el menor número de contradicciones internas, que seamos coherentes, que exista armonía entre lo que pienso y lo que hago. En nuestra sociedad está fallando el amor y hoy se le llama amor a cualquier cosa. Entonces aparecen los siquiatras, los gurúes, la new age que es una religión a la carta donde se mezclan aspectos de distintas religiones. Buscar la trascendencia es buscar a Dios, y Dios es amor”.
- ¿Qué le aconseja, por último, a la mujer que es tan proclive a frustrarse y deprimirse por problemas sentimentales?
- Uno de los factores más claros de la madurez es la independencia en el mejor sentido de la palabra. Les digo entonces que busquen un terreno privado propio, un cajón donde guardar sus cosas y que ahí no entre nadie. Que ojalá les afecten lo mínimo las cosas exteriores, que dependan más de sí mismas, que trabajen su proyecto de vida que es zigzagueante, pero fascinante. Que sepan perdonarse los errores, porque la mejor de la vidas está llena de heridas.
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